Los que vivimos en la ciudad, sabemos que es una vida alocada y completamente acelerada. Pero ¿hay un límite para eso? o simplemente se perdió?. Ayer pasé por unas tiendas, y en algunas secciones ya ví la ambientación navideña, no es que esté en contra de ellas, más bien me gusta harto todo lo relacionado con decoración. Pero apenas termina una "celebración" e inmediatamente viene la otra. ¡Por favor, déjennos respirar un poco!....
Todo está pasando tan rápido que ya no se puede disfrutar de las pequeñas cosas. ¿Es tanta la necesidad de vender?. Terminando Navidad y Año Nuevo, unas semanas después aparecerán los uniformes, después Día de la madre, del Padre, Niño, Fiestas Patrias, Halloween, y de nuevo Navidad.... uf!!.... a todo esto, ¿dónde dejé la lista para la compra anticipada de los regalos navideños?
Todo está pasando tan rápido que ya no se puede disfrutar de las pequeñas cosas. ¿Es tanta la necesidad de vender?. Terminando Navidad y Año Nuevo, unas semanas después aparecerán los uniformes, después Día de la madre, del Padre, Niño, Fiestas Patrias, Halloween, y de nuevo Navidad.... uf!!.... a todo esto, ¿dónde dejé la lista para la compra anticipada de los regalos navideños?

"Reloj.... no marques las horas"
( Reloj Astronómico, del Ayuntamiento de la Plaza Vieja - Praga)








