Tuesday, April 15, 2008

Esperando nada.

Hace unos meses, puse en venta unos juegos de té, en un portal X. Hasta ahí, ningún problema. Pero era la primera vez que utilizaba este sistema. Tardó un poco en que apareciera un comprador , hasta que un día alguien hizo click. Claramente me puse muy feliz, ya que por fin había logrado la ansiada venta.

Así que de inmediato la contacté. Y la Sra. fue muy simpática y amable. El asunto es que me dijo que como estaba un poco ocupada, ella se volvería a contactar conmigo un X día. Así que la esperé hasta ese día, pero nunca llamó ni dio señales de vida. Así que la volví a contactar por cielo, mar y tierra. Y me dijo que sus hijos estaban comenzado la primera semana de clases, que por eso no había tenido tiempo. Así que nuevamente me dijo que X1 día me contactaría. Y yo le creí. Error, porque nuevamente sucedió lo mismo, no dio señales de vida y lo peor es que uno se queda esperando. Cuando la contacté por tercera vez, le dije que ya se estaba venciendo los plazos para realizar la calificación por la “venta”. Entonces ella me propuso que nos calificáramos en forma positiva, es decir que la venta efectivamente se había efectuado, aunque ella ni se había aparecido a pagar por el producto. Después de tantos intentos fallidos, ya comencé a desconfiar y a dudar. Me dijo "te califico altiro" y yo le dijo "ok, yo lo haré en la noche".

Llegando la noche veo que no realizó la calificación. Y como ya se acababa el tiempo, pedí consejos de personas que ya habían utilizado estos servicios. Y me aconsejaron que la calificara no más. Así que lo hice, pero negativamente. Como existe la posibilidad de una segunda instancia. Volví a contactar a la señora a ver si había una última esperanza de que concretara su visita. Pero cuando me contesta, me dice muy indignadamente, que yo no había cumplido mi palabra y que la había calificado en forma negativa. Y ahí sí que me molesté y le dije que quién era la persona que no había cumplido su palabra primero, que decía que X día vendría y después no lo hacía. Y por último que avisara, pero ni eso fue capaz de hacer. Pero ella seguía haciéndose la ofendida y después me dijo "si yo fuera otra persona ya no iría a comprar el juego de té". Y yo le dije “ yo ya daba por hecho de que no vendría, porque mañana debo pagar la comisión”. Me dijo "te llamaré el domingo en la tarde, para coordinar la visita". Lo que se me olvidó preguntarle era si se refería para el año 2010.

Al final esperé por nada y más encima tuve que pagar la comisión.