Hace unos días una amiga me mandó un artículo bien interesante sobre la percepción que cada uno tiene de su propio tiempo. A medida que uno va creciendo y por ende envejeciendo, existe la sensación de que el tiempo va en forma más acelerada. En comparación a cuando éramos pequeños, en que el tiempo transcurría lentamente y hasta en forma eterna. ¿ A qué se debe eso?, ¿ Será que a medida que crecemos perdemos esa “capacidad” de disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, como lo solíamos hacer cuando chico?
Según Steve Taylor; Universidad de Manchester, Inglaterra y autor del libro “ Haciendo Tiempo”; señala “el tiempo real depende que cómo lo experimentemos, algo diferente para cada persona de acuerdo a lo que está haciendo”. Cuando estamos disfrutando de algo, tenemos la sensación de que el tiempo pasa “volando”. Y ocurre todo lo contrario cuando no nos gusta algo.
Taylor, basándose en la Teoría Perceptiva de William James ( psicólogo norteamericano del siglo XIX), señala que “ la percepción del tiempo está directamente relacionada con la cantidad de información que recibimos del mundo. Los niños experimentan todo por primera vez, todas sus experiencias son nuevas”. Debido a esto, para los niños todo es una novedad, un nuevo descubrimiento y eso hace que perciban el tiempo de manera más lenta. Ocurre todo lo opuesto con nosotros, ya que cuando crecemos, la rutina de la vida diaria, el no poder disfrutar de las pequeñas cosas, la poca capacidad de asombro, hace que nuestra percepción del tiempo sea más rápido.
El escritor, considera que el tiempo no es real ni absoluto, es una creación de nuestra mente y por ello sugiere tener la oportunidad de conocer nuevas experiencias, situaciones o retos ( cosas bien sencillas, como un nuevo hobby, cambiar el camino para la casa, etc.). Ya que lo nuevo en nuestra vida diaria, permite que uno vaya absorbiendo más información y por ende el tiempo se extiende.
Creo que es un buen consejo, el de aprender a disfrutar de la vida, de las pequeñas cosas y por sobretodo vivir el presente. Descubrir nuevas experiencias en el día a día. En mi caso, hace poco redescubrí una nueva pasión: la fotografía.